martes, 11 de diciembre de 2012


 PROYECTO EN CONSTRUCCIÓN

El proceso de creación lo vivimos todos los días, incluso en los trabajos escritos que presentamos en el colegio o en la universidad,,, en los proyectos de investigación que debemos presentar como propuesta para las instituciones gubernamentales o privadas con las cuales vamos a trabajar... Este es un ejemplo de cómo seguir un proceso de construcción de un trabajo de construcción, desde el esqueleto hasta su finalización,,,, 

Les invito a que me acompañen, con sus preguntas, en este proceso de construcción de un libro, cuyo tema central es la reflexión sobre la vida eterna frente a las características de la ahora denominada Hipermodernidad....   



v  Generalización y Contextualización del TEMA:

Vida Eterna e Hipermodernidad se definen, en el presente trabajo, como paradigmas, modelos o modos de vida. Estos modos de vida se analizan dentro de las características del estilo de vida de las personas quienes habitan el mundo conocido como occidente (contexto espacial del sujeto-objeto de investigación) y en el tiempo conocido como época contemporánea (contexto temporal del sujeto objeto de investigación), la actualidad. Estos es, se analizan las características de la Vida Eterna y la Hipermodernidad haciendo un análisis estructural, en forma diacrónica, en el Tiempo Presente.

v  PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA: ¿Por qué hacer la relación entre estos dos (aparentes) modos de vida?  [1]

Uno de los objetivos del presente trabajo aborda algunas preguntas que vibran en el ambiente del contexto de las personas del mundo occidental, preguntas que, a su vez, hacen referencia tangencial a dos preguntas de vital importancia: ¿Qué sentido tiene la vida? ¿Por qué estamos aquí en este tiempo y espacio social? Pero las respuestas positivas a estas preguntas dan paso a nuevas preguntas y son las que se abordarán en el presente trabajo de investigación: si la vida tiene sentido y es el ser humano quien, en su libertad, da sentido a la vida; ¿Cómo vivir la vida? ¿Es válido tomar como opción de vida (respuesta al cómo) las características de la llamada Hipermodernidad o, como otra opción, el estilo que se plantea en la propuesta de Vida Eterna? ¿Cuáles son las características de estos estilos (modos) de vida que se plantean? ¿Qué criterios de encuentro se puede hacer entre uno y otro para identificarlos y poder aplicar los elementos de estos modos de vida en la práctica?

v  JUSTIFICACIÓN. Relación entre Vida Eterna e Hipermodernidad: Relación de Identificación.


Estas preguntas se derivan como forma de abordar una tendencia natural en el ser humano; la necesidad de evolución, de desarrollo de las capacidades físicas, intelectuales, espirituales, esto es, la formación de la propia identidad y sentido de vida y la manera como, desde esta autodefinición y autoidentificación puede iniciar los procesos de relación e interacción personal  proyectado hacia la relación e interacción dentro de los círculos sociales más cercanos (familia, amigos, compañeros de trabajo…) y, a la vez, los círculos de relación social más lejanos e institucionales (Gobierno, círculos culturales, círculos económicos, círculos políticos, círculos administrativos, círculos educativos…).

Al iniciar un análisis comparativo entre la Vida Eterna y la Hipermodernidad se encuentran una serie de características que las hacen diferenciar, e incluso oponerse, como modelos de opción de modo de vida: tanto en su concepción, su definición, su aplicación y su proyección de objetivos, a largo y corto plazo, en el modo de vida de una persona común en el mundo contemporáneo occidental. 
A lo largo del proceso de desarrollo del análisis de los estilos de vida, se presentarán algunos criterios centrales que ofrecen un punto de vista lo más objetivo posible para comparar las características de cada modo de vida, por ello, se evitará dar conclusiones tendenciadas, por ejemplo, del tipo de ventajas o desventajas entre uno y otro modo de vida.
La referencia a determinados autores, escritores o pensadores quienes analizan y exponen de manera directa las características de la Vida Eterna y la Hipermodernidad, se hace desde el punto de vista puramente científico si bien abordar un concepto como el de Vida Eterna hace referencia directa y necesaria a la Religión, a la Fe y el sistema de creencias de la religión cristiana, específicamente dentro de la denominación de la Iglesia Católica Apostólica Romana. Aún con ello, se parte del principio que toda propuesta sistemática de ordenación de la vida tiene como principio la recta intención y es válida no solo como profesión libre de determinada Fe, sino como aportes válidos desde el ámbito de la Teología como Ciencia, a la construcción de la persona.
En este sentido, el hecho que se señale una Relación por Oposición entre las categorías teóricas de Vida Eterna e Hipermodernidad, no implica necesariamente la anulación de una u otra, simplemente esta oposición se muestra como un resultado de la comparación[2] entre dos posiciones teóricas, cuyos representantes, y sus aportes, se describirán en el apartado del marco teórico.


v  OBJETIVO GENERAL
Analizar y Comparar las características teóricas y prácticas de los conceptos de Vida Eterna e Hipermodernidad. Este análisis de las características de cada concepto teórico se realizará desde los argumentos expuestos desde la Iglesia Católica Apostólica y Romana, con referencia especial al magisterio de Benedicto XVI, para el concepto de Vida Eterna y para el concepto de Hipermodernidad, desde los aportes teóricos de Gilles Lipovetsky.

Ø  Objetivos Espefícos
Presentar una definición práctica para los conceptos de Vida Eterna e Hipermodernidad que permiten pensarlos como modos de vida.

Poner de relieve las características estructurales de la Vida Eterna y la Hipermodernidad como modos de vida y resaltar las formas programáticas de proyección de cada estilo de vida a largo y/o corto plazo.

Establecer el tipo de identidad que ofrece cada modo de vida a la persona quien comienza a practicarlo, no como parte de una ideología, sino como proceso de retroalimentación y análisis del propio estilo de vida que ha estado llevando  la persona y en qué forma las características de cada estilo de vida pueden dar puntos de referencia clarificadores de la identidad que ha estado forjando o puede reforzar en la identificación de determinada característica de uno de los estilos de vida, y, así, potenciar el desarrollo de alguna de las fortalezas de la personalidad de la persona al identificarse y guiarse con una o todas las características del estilo de vida expuesto, con el cual más se sienta cercano.

v  ESTADO DEL ARTE

·         Estado Del Arte para la Categoría Teórica Hipermodernidad

Son pocos los filósofos que intentan tener una visión más balanceada de la realidad histórica que les rodea. Y Gilles Lipovetsky es uno de ellos. Y en este sentido, el filósofo francés es mucho más cercano al análisis mediador de la realidad moderna que hace Tocqueville, que a la crítica férrea de sus coeternos pensadores posmodernos. Y si hemos de crear algún puente con un contemporáneo éste es con Baudrillard. Ambos parten de la cúspide moderna de la sociedad en los años cincuenta y sesenta para después intentar entender lo que sucede a esta sociedad en la década de los ochenta.
La era del vacío, obra que catapulta a Lipovetsky a la fama internacional, fue publicada en 1983. Este libro, que muestra con una claridad sorprendente la transformación de los valores de la sociedad actual tiene como objetivo describir un modo de socialización y de individualización inédito, que rompe con el transcurso histórico iniciado en los siglos XVII y XVIII, y con lo que el propio Lipovetsky llama una primera  revolución individualista. De acuerdo al filósofo francés, en estos últimos años del siglo XX hay una segunda revolución individualista a la que llama el “proceso de personalización”. Este proceso de la década de los ochenta rompe con aquello iniciado en el siglo XVII, pero también con el pasado reciente, específicamente con las convenciones sociales de la posguerra:
ü  Lo disciplinario, revolucionario y convencional de la década de los cincuenta.
ü  El credo de lo democrático y sus consecuentes mejorías de justicia social.
ü  El rigorismo universalista el credo democrático.
ü  La identidad ideológica-coercitiva.

Este rompimiento, implica forzosamente un cambio de organización social, de costumbre y hábitos, donde los valore individuales tienden más hacia la introspección, la preocupación por el “self”, y la producción de placer:

ü  El máximo de opciones privadas posibles.
ü  El mínimo de austeridad y el máximo de deseo.
ü  La menor represión y la mayor comprensión y aceptación posible.
ü  Valores hedonistas, respeto por las diferencias, culto a la liberación personal, al relajamiento, al humor y a la sinceridad; al psicologismo y a la expresión libre.

En resumen, el proceso de personalización descrito por Lipovetsky, la res pública pierde terreno frente a la res privada, el discurso individualista acapara muchos más espacios de decisión y de estancia del sujeto que la aspiración moderna de pensar en horizontal: “El ideal moderno de subordinación de los individual a las reglas racionales colectivas ha sido pulverizado, el proceso de personalización ha promovido y encarnado masivamente un valor fundamental, el de la realización personal, el respeto a la singularidad subjetiva, a la personalidad incomprarable sean cuales sean por lo demás las nuevas formas de contro y de homogeneización que se realizan simultáneamente”[3]

·         Estado del Arte para la Categoría Teórica Vida Eterna

La Vida Eterna como modo de vida aplicable se analiza directamente, en una primera instancia, desde el análisis del texto fundamental de la Iglesia cristiana Católica, la Biblia, especialmente en el Libro del Evangelista Juan de Pathmos. En este sentido, se resalta la acepción que, en referencia a las palabras de Jesús de Nazareth, hace el Evangelista Juan en el cual se puede resaltar la familiaridad de Dios en la vida de todo creyente cristiano como una de las preocupaciones que aborda el desarrollo de esta investigación. Dicha familiaridad, que puede analizarse en sus características, como aplicable al modo de vida de toda persona, se ofrece desde el la comprensión un tanto separada del sentido escatológico único que tradicionalmente se ha dado desde la religiosidad popular católica.
Entender la vida Eterna más que como una promesa a futuro, o pensando en sentido teleológico, se propone aquí como el Tomar conciencian y, de hecho, practicar esa promesa cumplida por el Dios Cristiano. Promesa que se cumple en accione hacia el prójimo y hacia el sujeto religioso mismo, en el momento presente de cada persona como decisión personal.
En este sentido, ¿cómo entender la vida Eterna? Concretamente ¿Qué es? La repuesta, como se propuso más arriba, se toma del libro de Juan el Evangelista en La Biblia y de las interpretaciones que ofrece el Magisterio de la Iglesia Católica para invitar a ver esta promesa cumplida en Jesucristo en sus acciones, sus expresaiones, su enseñanza y en su vida “Esta es la Vida Eterna: que te conozcan a Ti, el único Dios verdadero y al que tú has enviado, Jesucristo”[4]
Por supuesto, este conocimiento debe entenderse en el sentido Bíblico, entonces: ¿En qué consiste el conocimiento de Dios? Existe una expresión en el antiguo testamento, un sentido de “vínculo” íntimo, de Alianza según se puede observar en el pie de página explicativo  y ampliado del libro del profeta Oseas que da la Biblia de Jerusalén “En Oseas el “conocimiento de Yahveh” acompaña al Jessed. No se trata, pues, de un simple conocimiento intelectual. Así como Dios “se da a conocer” al hombre ligándose a él por una alianza, manifestándole su amor (Jessed) con sus beneficios, así también el hombre “conoce a Dios” por una actitud que implica la fidelidad a su alianza, el reconocimiento de sus beneficios, el amor”[5]

Este sentido de conocimiento como alianza o relación entre el hombre y aquello que lo trasciende[6] ha venido siendo desarrollado, en forma general, por Joseph Ratzinger (Sumo Pontífice de la Iglesia Católlica Apostólica Romana, con el nombre de Benedicto XVI) especialmente en las catequesis sobre la oración y la liturgia que ha presentado en las Audiencias de los Miércoles del mes de Octubre de 2012. Por ahora basta citar directamente una de las definiciones más cercanas que ha dado el magisterio de la Iglesia Católica, representada en el Papa, sobre el concepto y la esencia de la Vida Eterna como conocimiento de Dios aplicado en la práctica al modo de Vida[7] de la Persona “Un último elemento central de toda verdadera evangelización es la vida eterna. Hoy, en la vida diaria, debemos anunciar con nueva fuerza nuestra fe. Aquí quisiera sólo aludir a un aspecto a menudo descuidado actualmente de la predicación de Jesús: el anuncio del reino de Dios es anuncio del Dios presente, del Dios que nos conoce, que nos escucha…”[8]
Aún más directo es el Papa Benedicto XVI en la Audiencia del 24 de Octubre de 2012, al abordar este punto de vista de la Vida Eterna como un modo de vida que se puede vivir desde el momento presente más que como una promesa escatológica en la que se concibe la Fe (otra característica de Vida Eterna) como algo puramente teleológico y sin sentido práctico[9], sino como una promesa cumplida “Tener fe, entonces, es encontrar a ese "Tú," a Dios, que me sostiene y me concede la promesa de un amor indestructible, que no sólo aspira a la eternidad, sino que la da[10]; es entregarme a Dios con la actitud confiada de un niño, que sabe que todas sus dificultades y todos sus problemas están a salvo en el "tú" de la madre.”[11]
v  MARCO TEÓRICO
El presente trabajo de investigación se enmarca en el horizonte analítico de la llamada Historia del Presente, cuyo exponente más significativo es Gilles Lipovetsky quien presenta un análisis crítico positivo de las condiciones y modo de vida de las personas quienes habitan en el contexto espacial y temporal denominado Occidente. Las características de estas condiciones y modo de vida Lipovetsky las denomina Hipermodernidad.
El concepto de Vida Eterna es tomado directamente del Evangelio de San Juan 17 donde se recogen las Palabras de Jesús quien da una definición concreta de la Vida Eterna, y, en general a lo largo del evangelio de San Juan se habla de las características de la Vida Eterna. La interpretación concerniente a la parte de la Fe se hace referencia al Magisterio de Benedicto XVI, Joseph Ratzinger, autoridad eclesiástica en Teología Dogmática.
Luís F Ladaria, da una luz clara sobre la Revelación de Dios, como “Cristo revelador de Dios” en su relación con el hombre y el hombre en su definición hacia el Dios uno y trino.











[1] Definiciones conceptuales: Vida Eterna; Hipermodernidad; Modo de Vida; Análisis Histórico Diacrónico;
[2] Validez de la comparación en Jerzy Topolsky y la Historia comparada. En Metodología de la Historia.
[3] Gilles Lipovetsky. La Era del vacío. (Barcelona: Anagrama. 1986) P. 7.
[4] Biblia de Jerusalén. Juan 17, 3. P.
[5] Píe de Página Oseas 2, 22.
[6] Se reconoce en el presente trabajo de investigación la espiritualidad como una de las tres dimensiones del ser humano, incluso el componente definitivo en cuanto a proyecto de realización de la persona como tal. Siguiendo a Aristóteles en su Metafísica al considerar las sustancias del ser “El problema de fondo de la metafísica es el siguiente: ¿existen solamente sustancias sensibles o se dan también sustancias suprasensibles? La respuesta de Aristóteles es que las sustancias suprasensibles existen en cuanto que sin lo eterno no podría subsistir ni siquiera el devenir. En la demostración, él parte del análisis del tiempo y del movimiento. El tiempo- y por consiguiente también el movimiento, cuya medida es- es eterno (efectivamente, no puede existir un momento de origen del tiempo, pues de lo contrario debería admitirse un “antes” de ese momento, pero esto sería, a su vez, tiempo; tampoco puede existir un fin del tiempo porque posteriormente a tal fin debería darse un “luego” que es también tiempo). Si eso es así, debe pues darse una causa adecuada al efecto, es decir, una causa eterna, como un principio del que derive eternamente el tiempo-movimiento.” Tomado de: Giovanni Reale Y Darío Antíseri. Historia de la Filosofía: Filosofía Pagana. (Tomo 1. Bogotá: San Pablo. 2007.) Pp. 298-299.

Aprovecho para citar en este apartado una frase de Aristóteles a pensar sobre lo eterno  “No es necesario hacer caso a quienes aconsejan al hombre, porque es mortal, que se limite a pensar cosas humanas y mortales; antes bien, al contrario, en cuanto es posible, es necesario comportarse como inmortales y hacer todo lo necesario para vivir según la parte más noble que hay en nosotros” Aristóteles.

[7] La aceptación de este modo de vida implica el “Anuncio” o compartir ese estilo de vida. Una de las características de la Vida Eterna como modo de Vida, enmarcado en la doctrina de la fe Cristiana Católica, es el Comunitario y que nace de la misión de la Iglesia “La vida se acrecienta dándola y se debilita en el aislamiento y la comodidad. De hecho, los que más disfrutan de la vida son los que dejan la seguridad de la orilla y se apasionan en la misión de comunicar vida a los demás. […]Aquí descubrimos otra ley profunda de la realidad: que la vida se alcanza y madura a medida que se la entrega para dar vida a los otros. Eso es en definitiva la misión.” (V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe: Aparecida. Documento Conclusivo. (Aparecida: Brasil. 2007.) P. 168.
[8] Tomado de L’OSSERVATORE ROMANO, 19 de enero de 2001. En www.vatican.org. Consultado el  20 de Septiembre de 2012.
[9] Al respecto de esta afirmación sobre el concepto general abstracto y teleológico de la vida eterna  que tienen los fieles católicos consultar Encuesta ¡!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
[10] Subrayado mío.
[11] Benedicto XVI. Audiencia General. Plaza de San Pedro (Ciudad del Vaticano).  Octubre 24 de 2012.

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